Una poesía.

Tu pupila es azul, y cuando lloras,dedalo

las transparentes lágrimas en ella

se me figuran gotas de rocíosorolla

sobre una violeta.

Sintiéndome poética un día, recordé mis poemas favoritos en la adolescencia y  me vi de pronto sumergida en un universo de pasiones y sentimientos y,  por supuesto, de amores imposibles. Analizando este trocito de rima de Bécquer me pregunté cuál sería un perfume que reflejase semejante turbulencia de sentimientos y comencé con ello.

Releyéndolo me dí cuenta de la fragilidad y fortaleza a la vez en un ser humano. ¿Qué ingredientes llevaría el perfume?, hay una especie de dolor, un algo que es desgarrador  sin que sepamos si su amor es correspondido o no. Hay una especie de nostalgia también.

campo de irisComencé con una revisión mental de las flores y plantas: rosa, jazmín, nardo, violeta.…tendría que ser una mezcla de amor y dolor, de plantas o flores que reflejaran torbellino, quizás algo de traición, fragilidad también. Le dí vueltas y comencé mi composición.

La amada parece frágil, delicada y refleja un amor a distancia, imposible. La pasión reflejada en el poema es del siglo XIX. La rosa parece ser el símbolo de la época pero a mí se me hace demasiado rotunda para esta amada. Demasiado absoluta, diría yo. Pensé entonces en algo más libre, más ligero, como la violeta pero ésta es demasiado potente en su olor a hierba recién cortada y no expresaría del todo esa feminidad frágil de la dama. Había leído en el”perfumista de María Antonieta”, que el olor delicado a violeta se podría conseguir con la flor del iris. Esa me pareció más acertada porque tiene un toque de misterio, es fuerte pero delicado a la vez. Lo elegí. Hay algo de misterioso en la dama, de inalcanzable.sorolla 2

Alrededor del iris decidí acompañarlo de notas tranquilizantes de lavanda, pero elegí no el aceite esencial, si no el agua de lavanda. Le daría un toque, un algo. Acompañé con bergamota que, además de tranquilizar, podría dar una nota saltarina en el total del perfume.

Ahora tendría que reflejar la pasión y el dolor. Elegí el azahar porque en la piel se hace embriagador, es como esa sensación de estar enamorado y dejarte llevar. Elegí el nardo porque es una flor un tanto engañosa. Apenas una pizquita reflejaría sensualidad pero si pongo más sería bochornosa, algo desagradable.

La nota mimosa, cálida, dulce sería el benjuí.  Decidí que en todo torbellino emocional, esta nota nos mantiene aquí, no tan sumergidos en él.

Un sándalo aportaría también un toque ligerisimamente dulce pero amaderado y quizás un toque de pino o cedro equilibraría el preparado tan floral si no.

El momento de la creación es un momento que te transporta, te hace fuerte, hace que te sientas viv@. Probar!.

Atreveros a mezclar….dejaros llevar por la magia de lo que sentís.

cedro

 Los cuadros  elegidos son del pintor Sorolla.

                                   Dedico este artículo a mi amigo Tomás, creador del http://elhombreylacosmetica.wordpress.com

GRACIAS A TODAS POR ESTAR AHÍ

BEGOÑA    S.

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7 respuestas a Una poesía.

  1. lupe dijo:

    Me parece impresionante tu artículo. Siempre me sorprendió y te “envidié ” la capacidad que tienes para ver más allá de 2 líneas, pero aún más me impresiona los sentimientos que percibes en el poema y la forma de asociarlos con los aceites esenciales. De veras te felicito.

  2. sonsoles dijo:

    Sin duda creo que este artículo es el que más me ha gustado de todos los que he leido tuyos. Según leía me ha parecido estar leyendo un poema y los aromas me venían a la mente!!
    Enhorabuena por él.Es una autentica maravilla!!

  3. Toño dijo:

    Con ese perfume la señorita triunfa seguro, no se porque esta tan…
    Muy bonito Begoña.

  4. Toño dijo:

    No, mas bien languido o algo asi.

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