Blog para las personas que quieran aprender a cuidarse de forma natural

Aprende a cuidarte de forma natural

Un trozo de historia.

Posted by Begoña Sánchez on febrero 19, 2012 in Uncategorized with 4 Comentarios


Creo que os sorprenderá, leerlo con atención y apreciar lo que ya no valoramos:

Los sollozos de Johst Findeker cortan el frío aire de la incipiente alborada. Las antorchas proyectan largas sombras sobre las paredes de la minúscula plaza del mercado de Nuremberg, Alemania. Se ha formado un círculo de haces de leña y astillas que rodean un poste vertical. Atado al poste, el sollozante Findeker. Corría el año 1444. Findeker había sido declarado culpable de adulterio, pero no estaba a punto de morir por compartir su lecho fuera del matrimonio. Un soldado dio un paso al frente, llevaba un costal de arpillera. Lo abrió, rompiéndolo con un cuchillo, y esparció su contenido rojo anaranjado por la leña. Alcanzó entonces una antorcha y aplicó varias veces su llameante cabeza al montón de madera. Los sollozos de Findeker devinieron en alaridos.

El Safranschau de Nuremberg, comité de inspectores, o quizás debiéramos decir inquisidores, del azafrán, decidió su destino. Findeker había cometido uno de los crímenes más execrables: había adulterado azafrán puro con otras sustancias menos valiosas de color similar. Hubiera sido de esperar que el cruel destino de Findeker sirviese de freno a otros comerciantes con análogas intenciones, pero qué va; sólo dos años después, un tal Elss Pfagnerin era enterrado vivo por idéntico delito.

Puro, inalterable, raro, precioso, el oro siempre ha sido el metal regio; el azafrán es el oro de las especias.

Os dejo con ganas de más. En otro artículo os hablaré del azafrán como tal y porqué su valía y quizás alguna recetita.

GLOSARIO:

  • Costal: un saco de tela burda para almacenar granos.
  • Arpillera: un tejido hecho de yute o de un tejido de cañamo.

BIBLIOGRAFIA:

   Extraído del libro “La ruta de las especias” de Sheldon Greenberg y Elisabeth Lambert.

DEDICADO  a Yuli de la tienda de especias “Spicy Yuli”.

GRACIAS A TODAS POR SEGUIRME.

BEGOÑA        S.

 

 

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  1. chuspenafebrero 19, 2012 - 5:36 pm #1

    Qué bonito!!!! Me encanta como escribes…! Y esta historía, es preciosa, ya nos gustaría que hoy se castigaran las adulteraciones de forma similar, ya que la vida ha dado la vuelta de tal forma que hoy por hoy más del 99 % de los alimentos son adulterados. ¡Una pena!
    chuspena.com

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    • Begoña Sánchezfebrero 20, 2012 - 8:32 am #2

      Gracias Chus, pues sí, hoy en día se adultera hasta el más mínimo alimento. Una desgracia y lo peor es que el grueso de la gente no muestra interés en cambiar eso.

      Responder
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