Blog para las personas que quieran aprender a cuidarse de forma natural

Aprende a cuidarte de forma natural

Dulce y salado.

Posted by Begoña Sánchez on diciembre 2, 2012 in Uncategorized with Sin Comentarios


Sabeis que el tema de las especias me encanta. Tengo varios  artículos dedicados a la canela, ese maravilloso quemagrasas que infravaloramos del todo. Ese estimulante del metabolismo y con gran capacidad de lucha bacteriológica en nuestros intestinos…que nunca tenemos en cuenta y preferimos nuestra medicación de rigor porque así lo “estipuló el señor”.

Pues bien, hoy os voy a hablar de una curiosidad histórica:

no siempre se comía como se come ahora, no siempre hubo cacerolas y cubiertos variados. De hecho, no se conocían semejantes artilugios. Hubo una época en la que la canela significó muchísimo para la cocina. En la Edad Media era un ingrediente muy valioso junto con el jengibre. La familia se reunía entorno al fuego y un caldero común colgado sobre las brasas. Allí se mezclaba lo dulce y lo salado, en ese época el menú gustaba de los dos gustos opuestos, por ejm, carne y fruta. Después llegó el azúcar y también se le añadió a semejante guiso. La canela era la especia capaz de ligar los sabores tan opuestos…establece una unión en línea que la hace imprescindible en la cocina.

Por supuesto, echas el guiso en  una tajada de pan duro como plato y, como hay hambre, también te lo comes.

En el siglo XVIII, la cocina europea cambia. Los aromas acompañan a los guisos en cacerolas separadas. Surge un nuevo sabor, ni dulce ni agrio, el picante. La canela se ve relegada por la pimienta.

Os aconsejo que probeis el agua de canela de en la piel si teneis acné o miliums. Usarla también antes del anticelulítico. Luego me podeis decir cúal fue el resultado!!!

Y si quereis dignificar la “omelette”, echar un poco de hidrolato de canela también, cuando esteis batiendo los huevos…os dará ese toque faltante….

 

Este artículo fue hecho basado en la lectura del libro “la ruta de las especias” de Sheldon Greenberg y Elisabeth Lambert . Un libro increíble.

 

BEGOÑA    S.

Un licor de dioses.

Posted by Begoña Sánchez on septiembre 27, 2012 in Uncategorized with 8 Comentarios


Las plantas medicinales han estado entre el hombre desde siempre y éste ha aprendido a distinguir cuales son estimulantes, cuáles calmantes y cuáles narcóticas. Las que saben bien y las que saben mal. Las que matan y las que curan. Este saber se ha ido transmitiendo oralmente en forma de sabiduría popular.

Con la aparición de la palabra escrita nos encontramos con el primer catálogo de plantas escrito por el emperador chino Ching Nong hace 5000 años y, hace 4500 años nos encontramos con algo parecido en Egipto.

Así, todo este saber milenario quedó reunido y llegó a nuestros días para quién quiera conocerlo.

Hubo una época de “oscurantismo y tinieblas” en el saber, La Edad Media, en la que los monasterios se convirtieron en los protectores del saber humano. Los monjes atendían al enfermo y cultivaban sus propias hierbas en jardines y huertos.

Aquí comienza la historia que hoy quiero contaros. Porque esa costumbre se mantuvo hasta hace poco tiempo.

Erase una vez, hace más de 200 años, en un convento de clausura, unos monjes, como no podían salir al exterior, empezaron, por propia iniciativa, a cultivar huertos en su convento. Cultivaron toda clase de hierbas aromáticas como hierbaluisa, menta, salvia, tomillo, romero, flores silvestres, ajenjo…

Un monje, uno de esos días en que tienes una idea original mezcló coñac y brandy y los mezcló con todo lo que encontró en el huerto y dejó el preparado fermentando durante 45 y 60 días. El resultado fue sorprendente, el monje pudo saborear por primera vez el más exquisito licor coñac impregnado de deliciosos aromas  y así nació uno de los licores más famosos del mundo benedictino, se llama D.O.M. que significa Dios, óptimo, lo máximo.

Años después se patenta su fórmula y se comercializa un  producto único, considerado especial en ciertos sectores del negocio.

BIBLIOGRAFIA:

  • Libro: “La ruta de las Especias” de Sheldon Greenberg y Elisabert Lambert Ortiz.
  • www.eltiempo.com

Espero que os haya gustado.   BEGOÑA SANCHEZ.

Manzanas de ámbar.

Posted by Begoña Sánchez on marzo 18, 2012 in Uncategorized with Sin Comentarios


Las “manzanas de ámbar” fueron muy usadas en el pasado para perfumar el aire y todavía subsisten bajo diversas formas, a veces como recipientes de cerámica llenas de especias. El método clásico de preparar una “manzana de ámbar” se remonta a la Edad Media, cuando la necesidad de aromatizar el aire era con frecuencia perentoria.

INGREDIENTES:

1 naranja de piel muy fina.

clavos.

1 cucharadita de raíz de lirio de Florencia.

1 cucharadita de canela molida.

   Lava y seca las naranjas cuidadosamente. Inserta los clavos por toda la superficie de las naranjas que queden distribuidos por igual y en densa formación.Pon raiz de lirio de Florencia y canela molida en una bolsa, añade la naranja tachonada de clavos y sacúdela para que se espolvoree bien; alternando con ello, haga rodar la naranja sobre una mezcla de ambas especias.

   Dispón las naranjas en una cestita forrada con papel de aluminio, o en una bandeja así mismo forrada, pero sin que se toquen las naranjas. Dejalas en lugar oscuro y fresco para que se sequen y endurezcan; esto lleva unas tres o cuatro semanas. Dales la vuelta de vez en cuando. Envuélvelas en un soporte de cuerda coloreada, con un lazo para poder colgarlas; o colóqualas en una red y átalas con una cinta.

   Del libro :”la ruta de las especias” de Sheldon Greenberg y Elisabeth Lambert.

GRACIAS A TODAS.

 BEGOÑA     S.