Blog para las personas que quieran aprender a cuidarse de forma natural

Aprende a cuidarte de forma natural

Una poesía.

Posted by Begoña Sánchez on junio 1, 2013 in Uncategorized with 7 Comentarios


Tu pupila es azul, y cuando lloras,dedalo

las transparentes lágrimas en ella

se me figuran gotas de rocíosorolla

sobre una violeta.

Sintiéndome poética un día, recordé mis poemas favoritos en la adolescencia y  me vi de pronto sumergida en un universo de pasiones y sentimientos y,  por supuesto, de amores imposibles. Analizando este trocito de rima de Bécquer me pregunté cuál sería un perfume que reflejase semejante turbulencia de sentimientos y comencé con ello.

Releyéndolo me dí cuenta de la fragilidad y fortaleza a la vez en un ser humano. ¿Qué ingredientes llevaría el perfume?, hay una especie de dolor, un algo que es desgarrador  sin que sepamos si su amor es correspondido o no. Hay una especie de nostalgia también.

campo de irisComencé con una revisión mental de las flores y plantas: rosa, jazmín, nardo, violeta.…tendría que ser una mezcla de amor y dolor, de plantas o flores que reflejaran torbellino, quizás algo de traición, fragilidad también. Le dí vueltas y comencé mi composición.

La amada parece frágil, delicada y refleja un amor a distancia, imposible. La pasión reflejada en el poema es del siglo XIX. La rosa parece ser el símbolo de la época pero a mí se me hace demasiado rotunda para esta amada. Demasiado absoluta, diría yo. Pensé entonces en algo más libre, más ligero, como la violeta pero ésta es demasiado potente en su olor a hierba recién cortada y no expresaría del todo esa feminidad frágil de la dama. Había leído en el”perfumista de María Antonieta”, que el olor delicado a violeta se podría conseguir con la flor del iris. Esa me pareció más acertada porque tiene un toque de misterio, es fuerte pero delicado a la vez. Lo elegí. Hay algo de misterioso en la dama, de inalcanzable.sorolla 2

Alrededor del iris decidí acompañarlo de notas tranquilizantes de lavanda, pero elegí no el aceite esencial, si no el agua de lavanda. Le daría un toque, un algo. Acompañé con bergamota que, además de tranquilizar, podría dar una nota saltarina en el total del perfume.

Ahora tendría que reflejar la pasión y el dolor. Elegí el azahar porque en la piel se hace embriagador, es como esa sensación de estar enamorado y dejarte llevar. Elegí el nardo porque es una flor un tanto engañosa. Apenas una pizquita reflejaría sensualidad pero si pongo más sería bochornosa, algo desagradable.

La nota mimosa, cálida, dulce sería el benjuí.  Decidí que en todo torbellino emocional, esta nota nos mantiene aquí, no tan sumergidos en él.

Un sándalo aportaría también un toque ligerisimamente dulce pero amaderado y quizás un toque de pino o cedro equilibraría el preparado tan floral si no.

El momento de la creación es un momento que te transporta, te hace fuerte, hace que te sientas viv@. Probar!.

Atreveros a mezclar….dejaros llevar por la magia de lo que sentís.

cedro

 Los cuadros  elegidos son del pintor Sorolla.

                                   Dedico este artículo a mi amigo Tomás, creador del http://elhombreylacosmetica.wordpress.com

GRACIAS A TODAS POR ESTAR AHÍ

BEGOÑA    S.

El perfume de la desdicha.

Posted by Begoña Sánchez on marzo 11, 2012 in Uncategorized with 6 Comentarios


Hola a todas, con este artículo mi intención es que os deis cuenta de cómo las flores comunican emociones y comunican también unas circunstancias vivenciales. Me voy a servir otra vez del maestro Fargeon y de cómo creo el perfume del Trianón para María Antonieta basándose en la personalidad y gustos de la reina y como ese mismo perfume augura una desgracia cuando Fargeon tiene que visitar a la reina en Las Tullerías cuando estaba preparando su plan de fuga. Fijaros bien en el cambio de matices que sufre el perfume antes de que María Antonieta sea guillotinada.

Partió de la idea de los pétalos de los azahares blancos, espesos, ricos en aroma y frescura, olor de felicidad. Puso en el preparado un poco de espíritu de azahar, cuyo frescor, en contacto con la piel, tomaba una intensidad perturbadora y cuya emanación desarrollaba una fastuosa embriaguez. Lo acompañó con notas tranquilizantes de espíritu de lavanda, y agregó aceite esencial de cidra y bergamota, que obtuvo por prensado. La reina los conocía bien y se sentiría reconfortada. Terminó las notas de cabeza con gálbano, sustancia grasa, dúctil como la cera, que daría una tonalidad verde, como un pequeño latigazo entre la cabeza y el corazón del perfume. Era lo que sentía con claridad cada vez que rompía un tallo bien verde del que escapaba esa nota poderosa. Recordaría que la reina había roto los códigos de la etiqueta con su espíritu libre e independiente de la rutina.

El iris muy pronto se impuso en el corazón del perfume…Su porte altivo y majestuoso recordaba a la reina. Su perfume secreto exhalaba una calidez radiante, única, muy potente y controlada…Había comprobado que, a partir del iris, se podía dar a las composiciones el olor de la violeta.  Era una flor especial, que pasaba por tímida, pero cuyo perfume potente y característico no se consideraba de verdad…Podía imaginarse la seducción amorosa prohibida a una soberana y sus imposibles amores con el conde de Fersen…añadió una pizca del salvaje, hechicero y exigente junquillo.

Fue entonces cuando hizo intervenir a las tres flores blancas, las reinas de la noche: el jazmín, la azucena y el nardo. Había que darles los medios discretos para su triunfo, sublimarlas sin traicionarlas, refinarlas y presentarlas en todos sus matices….Se dejó tentar por el nardo cuyos pétalos blancos, gruesos y aterciopelados dejaban escapar un perfume embrujador, suave, y al mismo tiempo sensual…el nardo tenía el poder de disminuir la ansidad y estimular el deseo .Puso una pizca, porque desconfiaba del poder obsesivo de un aroma a mitad de camino entro la miel y la ponzoña…Pensó que la flor más olorosa de todo el reino vegetal también podía volverse criminal……..(siguen las notas de fondo).

Fargeon es llamado por la reina a Las Tullerias, él asiste y esto es lo que encuentra:

El perfume del Trianón que había creado con tanto cuidado, flotaba alrededor de ella. Estupefacto, comprobó que había cambiado: en la misteriosa alquimia del agua de olor con la piel, el embriagante aroma del nardo aplastaba a los otros componentes. Sin embargo, había usado con parsimonia la peligrosa flor. Lo que reconocía su nariz infalible no era lo que hubiera querido.¿Cómo era posible que la reina no percibiera esa alteración?. En el aroma exquisito se había deslizado algo áspero y brutal, como el anuncio de la desdicha.

…Al respirarlo sintió el presentimiento de la tragedia. ¿Era posible que el ser humano, en ciertas circunstancias, estuviera en olor de desdicha, así como se dice que está en olor de santidad? Recordaba las palabras de María Antonieta: “El nardo ejerce sobre mí un poder extraño”…

En la antecámara de la muerte, María Antonieta suspiró :”Ya nada puede hacerme mal”.

FIN.

ESPERO QUE DISFRUTEIS Y APRECIEIS TODOS LOS MATICES.

BIBLIOGRAFÍA:

Otra vez el magnífico libro:”El perfumista de Maria Antonieta” de Elisabeth Feydeau.

GRACIAS.

BEGOÑA   S.