Blog para las personas que quieran aprender a cuidarse de forma natural

Aprende a cuidarte de forma natural

Una forma de perfumarse.

Posted by Begoña Sánchez on marzo 1, 2014 in Uncategorized with 1 Comentario


semillas amapolaSólo existe un modo de hacer una buena poma de olor: toma una onza del más fino mantillo de jardín, lavado durante siete días en agua de rosas que cambiarás cada cierto tiempo; toma luego el mejor láudano, benjuí, ambos estoraques, ámbar gris, algalia y almizcle; mézclalos y dales la forma que te plazca. Esto, si tu aliento no es excesivamente fétido, hará que huelas tan bien como cualquier perrillo faldero”. (Eugene Rimmel, ” El libro de los Perfumes).

Esta era una forma de perfumarse durante la Edad Media, pero también durante la jaramoderna hasta el siglo XIX. Si os fijáis en los retratos de la época veréis que, tanto mujeres como hombres, son retratados con una especie de collares con bolitas y en esas bolitas van sustancias de olor, también se hacen vasijas rellenas con dichas sustancias. Continuamente las están moviendo para que el olor les protega.

Esta forma de perfumarse también la encontramos en Egipto, allí se maceraban las plantas en grasa o aceite y luego jazmin secose le añadía cera de abeja y se disponían en conos que se ponían en la cabeza y se iban derritiendo con el calor del cuerpo. Esto no sólo se entendía como perfume, sino que se otro jazmin sambacusaba para mantener buena salud.

Hoy en día, si preparas un perfume sólido, es decir, aceites esenciales en mantecas y/o cera de abejas, y le das una consistencia parecida a la que tienen las barras de labios, estarías usando el mismo método que en la Antigüedad, un perfume y una medicina. Eso sí, pon mucha atención en la calidad de los productos que usas, puedes tener un veneno o una medicina según el caso.

Antes se usaban mucho las esencias de origen animal, de olor muy fuerte, como el almizcle, la algalia o el ámbar gris, hoy tienes que prescindir de ellos pero tienes ante tí toda una gama de las mejores esencias, desde benjui y sándalo, inciensos…hasta rosas, magnolias, claveles y jazmines. Puedes crear tu perfume inventando mezclas y te animo a ello. Te saldrá bien. Inténtalo.

Otra forma para perfumar el ambiente en http://laesteticanatural.com/manzanas-de-ambar

GRACIAS POR SEGUIRME.

BEGOÑA SÁNCHEZ.

 

Para tí, Josephine.

Posted by Begoña Sánchez on julio 27, 2013 in Uncategorized with 5 Comentarios


vainilla“No pido amor ni fidelidad eternos, únicamente…la verdad, una franqueza ilimitada. El día que me digas ‘te amo menos’, será el último día de mi amor o el último de mi vida“. (Napoleón, cuando se casó con Josefina).

Qué tendría esta mujer!!! ¿qué nivel de sensualidad arrastraría a un emperador a vivir en una pasión incierta todo el tiempo?.

No sé si alguien dijo o no que “por su perfume los conoceréis”, si nadie lo dijo ahora lo digo yo. Realmente así era Josefina, o más bien quizás, así veía Napoleón a Josefina, pues el pidió al gran perfumista Francais Rancé, un perfume exclusivo para su  amada. El perfume es, desde luego, la descripción de una pasión por los pocos componentes que pude averiguar sobre ello.

Para tí Josephine, desde Segretí di belleza de Francais Rancé, pedido por tu amor:napoleón y josefina

El ébano, la nota herbal y oscura.La suavidad, tenacidad y sensación de serenidad del sándalo, su nota boscosa; la base de todos los perfumes!!.La vainilla, nota golosa y cálida, ligera y aterciopelada. El toque  totalmente animal, sensual, tenaz  del almizcle y el ámbar gris.

Es lo poco que pude encontrar de los componentes del perfume en cuestión, esos ingredientes denotan una mujer muy sensual, muy vividora de sus amores, orgullosa de su cuerpo, exuberante. Estos ingredientes dan vida a unos instintos pasionales, a su búsqueda de relaciones con hombres muy poderosos, quizás había que atraerles irresistiblemente y no puede descuidarse ningún detalle en la rotundidad del perfume, un preparado para que la presa caiga a sus pies….para seguir despertando esa llama en su amado día tras día.

Seguro tendría alguna flor absoluta como el jazmín o la rosa, pero no lo sé. Es lo que he podido encontrar.

carta de napoleónNapoleón cayó rendido al instante ante el poder de seducción de aquella delicada “rosa”, como le llamaba. Y ella fue su maestra en las artes de alcoba, pues él era mucho más inexperto. Así sucumbió a sus hechizos!.

“Sólo Dios sabe que esta decisión me ha destrozado el corazón. He encontrado coraje para ello sólo en la convicción de que sirve a los mejores intereses de Francia. Sólo puedo demostrar gratitud por la ternura y la devoción de mi esposa. Ella ha adornado 13 años de mi vida, cuyo recuerdo permanecerá grabado en mi corazón”. (Napoleón, ante la presión de su entorno, de separarse de Josefina por no haberle dado un hijo).coronacion de josefina

Adiós Josephine.

ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO

BEGOÑA   S.

 

 

Un perfume animal II

Posted by Begoña Sánchez on febrero 23, 2013 in Uncategorized with 40 Comentarios


almizcleHay otros perfumes alabados y reverenciados por la industria perfumista en su dedicación al “arte amatorio”,  uno realmente buscado es el almizcle. Venerado casi desde la antigüedad, querido por sus, dicen, propiedades afrodisíacas  pero también porque, según autores de épocas pasadas, fortalece el corazón y el cerebro, estimula la producción de semen y, aplicado en el útero, combate “vapores”; y bueno para casi todas las enfermedades de carácter nervioso y otras como tétanos, fiebres tifoideas, etc .

…”en esta época los cazadores los acechan con trampas y los matan con palos y flechas”(viaje de Jean Baptiste Tavernier).

Se refiere esto último a la caza del ciervo almizclero, orihundo de China, Tibet y Tonquín. Al parecer sólo el macho produce el apreciado perfume.ciervo almizclero ii

“el cazador se ve obligado a taparse la boca y la nariz con un pedazo de lino doblado cuando corta la bolsa del vientre del animal, pues de otro modo el fortísimo olor podría producir una hemorragia con consecuencias fatales. Sin embargo, como los nativos se toman la molestia de adulterar el almizcle antes de enviarlo a Europa, nosotros no estamos expuestos a tales accidentes. Las sustancias que suelen emplearse para esta adulteración son la sangre o el hígado troceado del animal, que hábilmente introducen en la bolsa y, a veces, añaden trozos de plomo para aumentar el peso”.(Eugene Rimmel)

“el almizcle es, sin excepción, el más fuerte y tenaz de todos los perfumes conocidos…”(Eugene Rimmel).

frascos

He aquí el ansiado elixir.

Espero que os haya gustado mi artículo.

BIBLIOGRAFÍA:

De los impresionantes libros:

  • Gattefossé´s Aromatherapy
  • El libro de los perfumes de Eugene Rimmel.

GRACIAS POR SEGUIRME.

BEGOÑA   S.

 

 

La mujer según el hombre del SXVI.

Posted by Begoña Sánchez on abril 22, 2012 in Uncategorized with Sin Comentarios


Para este artículo os llevaré al siglo XVI, a la corte de Enrique II de Navarra con su hija Juana de Albret  y a la de Enrique II, rey de Francia junto a Catalina de Médicis.

En aquel entonces sabeis que la mujer tenía que dar varones, y, sobre todo, un varón primogénito. Si no lo hacias, no habias cumplido. El mundo de la aristocracia se caracterizaba por un mundo de alianzas políticas y muy poco amor.

Juana de Albret tuvo un niño, se murió. Tuvo otro niño y también se murió. Se le culpaba por no saber ni poder criar hijos. Su padre, Enrique II de Navarra, necesitaba un heredero. La novelista Jean Plaidy lo refleja así en su novela “La italiana”:

Ahora escucha muchacha. En este estuche está mi testamento, y en él te dejo todo lo que poseo, pero con una condición: cuando me muera, todo lo que poseo será tuyo, pero a cambio quiero algo ahora. Quiero a mi nieto. Temo que tú no me darás el nieto que yo quiero…Te digo que no quiero una niña llorona ni un niño baboso. Ahora, escúchame. Este muchacho no debe venir al mundo oyendo los gemidos de una mujer. Su madre no debe gemir mientras esté dando a luz a mi nieto: su llegada al mundo debe ser anunciada como el gran acontecimiento que es. ¿No es mi nieto acaso? Entonces, que lo primero que oiga sea la voz de su madre cantando, y quiero que lo que cantes sea una canción de las nuestras… nada de esas poesías preciosistas y babosas de la corte del rey de Francia…¿estás dispuesta?”.

Fue efectivamente, un varón y Enrique II se lo llevó y se lo confió a unos campesinos para que saliera rudo y valiente y nada afeminado ni débil…Obviamente los campesinos aceptaron por miedo y porque no les faltaría comida a toda la familia.

Generalmente, la mujer de la corte, casi siempre casada por alianzas políticas, vivía amores prohibidos y era experta en el arte del fingimiento. Gustaban de vestidos elegantes, regios y  sus aromas preferidos eran simples, flores como la lavanda o bien alguna mezcla de especias con almizcle. La mujer acostumbraba a  oler el cuero de las ropas del caballero y el almizcle que se echaban éstos. Todos estos aromas eran utilizados pensando en camuflar los olores de no lavarse ya que se consideraba peligrosa el agua por posible contagio de la peste.

Encontré curioso este trozo de conocimiento y de cómo la sociedad va cambiando. Espero que os haya gustado.

Podeis leer sobre la época en la novela arriba mencionada “La italiana” de Jean Plaidy. Simplemente fascinante.

GRACIAS POR VUESTRAS MUESTRAS DE APOYO.

BEGOÑA    S.